Ópera, jazz y ritmos zíngaros. El sonido de la banda londinense The Tiger Lillies transporta al oyente a un complejo universo lleno de claroscuros, a medio camino entre el cabaret berlinés prebélico y el music hall de vanguardia. Sus canciones son a la vez cómicas, oscuras y desquiciadas, con letras que describen con brutalidad historias de asesinatos, prostitutas, drogadictos y demás criaturas del underground.

Lidera el trío nórdico el vocalista Martyn Jacques, que se formó como cantante de ópera mientras vivió sobre un burdel en el Soho. Le acompañan el bajista Adrian Stout y el percusionista Adrian Huge, quien habitualmente sustituye sus baquetas por pollos de plástico o bebés de juguete.

Desde su formación en 1989, esta banda ha publicado más de una veintena de discos y ha actuado por escenarios de medio mundo. En 2003 fueron nominados en los premios Grammy por su álbum Gorey End, en el que colaboraron junto al escritor e ilustrador Edward Gorey y la agrupación Kronos Quartet.

Os dejo con una muestra…

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