DEL 4 AL 28 DE NOVIEMBRE

Hace veintiséis años que comenzó a dar sus primeros pasos el festival de Jazz de Madrid. Quizás no cuente con el reconocimiento popular del Blues Cazorla o el Festival de Jazz de San Sebastián, pero sin embargo, sí se ha constituido como un referente fundamental de la oferta jazzística de la capital. Todo amante de este género musical que se precie ha asistido, si no a todas, sí a muchas, de las ediciones que hasta el momento se han celebrado.

jazz

Ayer, 4 de noviembre, arrancaba en Madrid su XXVI edición. Este año, su programa central cuenta con un total de 17 conciertos, que podrán disfrutarse en cuatro importantes escenarios de la capital: el Teatro Fernán Gómez, que como sede principal acogerá la mayoría de conciertos, en total 12; el Teatro Circo Price, que celebrará dos conciertos; mientras que los tres restantes se celebrarán entre la Fundación Carlos de Amberes y el Centro Cultural Nicolás Salmerón.

En esta ocasión, las estrellas invitadas no podían ser mejores: Madeline Peyroux, una joya de voz aterciopelada que suena añeja, a San Francisco años 50. Miguel Blanco & Afrodisian Orchestra, Cassandra Wilson, Zenet, Patricia Kraus y Edith Salazar. Todas ellas, grandes voces del panorama jazzístico internacional y de gran calado entre el sensible público amante del género.

Como ya viene siendo habitual, la organización del festival rinde tributo a una figura señalada del mundo del jazz. Este año, la eminencia a la que se ha decidido homenajear es, ni más ni menos, que al genial Miles Davis. ¿El motivo?, la celebración del 50 aniversario del disco King of Blue.

Para no perder las buenas costumbres, al programa oficial se sumarán los conciertos enmarcados dentro del Festival del San Juan Evangelista y los del Festival de Ciudad Lineal o los que se celebrarán en la Fundación Progreso y el Teatro Lara.

Además, no vayáis a pensar que el festival es todo música. En esta ocasión, el cine GRATIS también tendrá cabida. Películas como el El Carnicero, de Claude Chabrol, El sueño del mono loco, de Fernando Trueba o Al final de la escapada de Jean Luc Godard podrán visualizarse en algunas de las salas habilitadas para tal menester.

Como podéis comprobar, hay para todos los gustos…así que no hay excusa. Al fin y el cabo, el jazz solo consiste en escuchar y dejarse llegar por unos milagrosos compases que son capaces de encandilar hasta al más escéptico. Por el momento os dejo con una pieza del genial Miles Davis. Espero que disfrutéis.

Programa completo

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