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Hace una semana, mientras navegaba por internet buscando información sobre espectáculos que quería recomendaros, di de  golpe con una actividad que no pensaba que existía en nuestro país y que  me sorprendió: El cambio de Guardia Real. Un evento que sólo había visto en el Buckingham Palace de Londres y que según he podido averiguar también se realiza en en el Palacio Real de nuestra capital desde diciembre del 2007.

La actividad, pensada para reforzar el atractivo turístico de Madrid, se muestra todos los miércoles a las 12.00 horas en la Puerta del Príncipe (acceso por la calle Bailén). El acto lo protagonizan cuatro miembros de la Guardia Real, dos a pie y dos a caballo, vestidos con uniformes de gala (azul, blanco y rojo) similares a los que el ejército español utilizaba en tiempos del rey Alfonso XIII.

Los cambios de los centinelas se suceden, desde las 11 hasta las 14 horas, cada 30 minutos, mientras que los de los jinetes se producen cada hora, no coincidiendo nunca. A tal solemne acción debemos sumarle el acompañamiento de un pífano (flautín de tono muy agudo) y un tambor que interpretan marchas militares, siguiendo las órdenes y voces reglamentarias. Un evento, que a pesar de lo trasnochado que pueda parecer, llama la atención por su espectacularidad.

Además, se mantiene el Relevo Solemne, que rememora el que se hacía diariamente en tiempos de los reyes Alfonso XII y Alfonso XIII y que la Guardia Real realiza desde hace 10 años el primer miércoles de cada mes, en el que participan más de 400 hombres y más de 100 caballos, con una duración aproximada de 40 minutos.

Muchos turistas y curiosos naturales de la capital podrán, a partir de hora, pasarse por el Palacio Real para admirar la disciplina y la tradición histórica que se mezclan en los peculiares cambios de guardia.  Está claro que con esta iniciativa, la capital madrileña incrementa su oferta turística.

Un poco de historia no viene mal

Fernando el Católico armó a sus mozos de espuela con el arma de moda en la época, la alabarda, y creó en 1504, hace 500 años, el Cuerpo de Alabarderos, origen de nuestra Guardia Real. Tras la Guerra de Sucesión los Borbones crearían o mantendrían las Guardias Valonas y Españolas, los Guardias de Corps, los Coraceros, Lanceros, Granaderos y Cazadores Reales, para terminar con las Guardias de la Real Persona y la escolta Real. Estas diferentes denominaciones han mantenido a lo largo de la historia dos aspectos comunes: la misión de guarda y custodia a las Reales Personas y el sentido de fidelidad a sus Reyes.

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