Ser o no ser…este es la eterna cuestión, como diría mi admirado William Shakespeare.

¿Arte o pornografía?. En este caso nos encontramos ante la misma lucha dialéctica, ante el mismo sin sentido verbal y ante la misma trampa lingüística propia de una lucha entre políticos de ideología opuesta. Claro que esta pregunta sin exponeros la fuente de dicha duda es absurda. Mirad la siguiente ilustración:

los_penetradosFotografía publicada por El País, el 15 de enero de 2009

El autor de dicha estampa es Santiago Sierra, sin duda, uno de nuestros artistas contemporáneos más importantes a nivel internacional. Excéntrico, trasgresor y provocador como el que más, aunque no le guste admitirlo, llega a España con su nuevo trabajo: Los penetrados, un vídeo de 45 minutos en ocho actos, en el que el autor muestra todas las combinaciones posibles de penetración anal entre grupos de hombres y mujeres de raza blanca y negra.

Una forma de expresión respetable y para muchos admirable que demuestra la valentía de un artista que pretende con su arte llegar al público de forma, quizás no pretenciosa, pero sí provocadora y despertar a la masa de un letargo muchas veces justificado por una estructura social que nos acomoda y adormece en vez de activarnos y sobre saltarnos ante situaciones injustas, como la que en esta nueva obra pretende denunciar, la inmigración, la relación entre personas de diferente color de piel. En definitiva, utiliza el sexo como símbolo del miedo a la inmigración.

Para la realización de Los penetrados, Sierra colocó anuncios en busca de voluntarios que quisieran participar en el proyecto a cambio de 250 euros. En total, se seleccionaron unos 70 participantes. “Si te interesa, puedes ver trabajos del artista en su página… Teclea Santiago Sierra en Google. El vídeo sólo se proyectará en galerías de arte… No es pornografía”, decía el anuncio. Aunque él mismo ha reconocido el sentido magnético de la pornografía: “Te quedas enganchado mirando y te sitúas en otra dimensión mental, en un plano que nos acerca al instinto y nos aleja de lo reflexivo. Así que me parece perfecta para activar y mirar lo que de instintivo tiene la política”, explica el autor.

Lo cierto es que su arte nunca ha pasado desapercibido para nadie. En contraposición a lo que muchos piensen, sus excentricidades, cómo varios han llegado a calificarlas, no son más que simples formas de expresión atrevidas y directas que van dirigidas al corazón de las prácticas políticas que hoy se desarrollan en las sociedades aparentemente más civilizadas. Santiago Sierra lo tiene claro: “Todo arte es político, pero normalmente quien se fotografía con el poder asegura tener sólo un interés poético”.

Los Penetrados, que a partir de hoy podrá admirarse en la galería de arte madrileña Helga de Alvear no es una exposición polémica aislada en su currículum, sino que a Sierra le preceden trabajos universalmente conocidos. En 2003 tapió el pabellón español en la Bienal de Venecia e impidió el acceso a quien no presentara un DNI español. En 2006 quiso llenar de monóxido de carbono una sinagoga en Alemania, aunque la acción fue cancelada ante la protesta de la comunidad judía (a pesar de que pretendía ser un acto a su favor). En 2007 construyó unos módulos a partir de los residuos fecales humanos que manipulan los intocables en la India. Y el pasado 1 de enero instaló en una aseguradora londinense un contador que registrará todos los fallecimientos que se produzcan este año en todo el mundo.

LOS PENETRADOS. Galería: Helga de Alvear

Dirección: C/ Doctor Fourquet, 12
Teléfono: 91 468 0506
E-mail: galería@helgadealvear.com
Horario: de martes a sábado de 11:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:30
Transporte: Metro: Atocha (línea 1) y Lavapiés (línea3)

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