El “Día de los muertos” es una de las mayores tradiciones ancestrales que México celebra en honor a sus difuntos. Una festividad llena de música, color, comida y la alegría típica de un importante festejo popular.

A diferencia de nuestra seria y triste costumbre, los mexicanos celebran por todo lo alto los días 1 y 2 de noviembre. Para ellos el “Día de los muertos” supone una de las mayores festividades del año ya que con ella consiguen que sus antepasados vuelvan a la vida terrenal. Un día de alegría y gozo muy diferente a la tristeza y el desconcierto que se vive en nuestro país. Para los españoles acudir al cementerio y llevar flores a los muertos se ha convertido más en una práctica impuesta por la sociedad que en una tradición hecha por convicción.

Con motivo de este gran día, México ha decido trasladar sus altares y calaveras de azúcar también a la capital española. Por ello, a partir de este fin de semana, y durante el mes de noviembre, se podrá disfrutar en el Museo de América de algunos de los “alteres de muertos”más impresionantes. Este año es el tercero que la cultura funeraria mexicana se expone en la capital, y todos ha contado con un éxito arrollador. La inauguración tendrá lugar el domingo 2 de noviembre y correrá a cargo del embajador de México en España y varios grupos folclóricos que recibirán a los difuntos homenajeados, en este caso Jorge Negrete, rodeados de sus alimentos preferidos y objetos más característicos.

Una larga tradición…

Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal. Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es más bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten.

Actualmente, el Día de Muertos en México, representa una mezcla de la devoción cristiana con las costumbres y creencias prehispánicas y se materializa en el tradicional altar-ofrenda, una de las tradiciones más mexicanas. El altar-ofrenda es un rito respetuoso a la memoria de los muertos, su propósito es atraer sus espíritus. Consiste en obsequiar a los difuntos que regresan ese día a convivir con sus familiares, con los alimentos y objetos preferidos por ellos en vida, para que vuelvan a gozar durante su breve visita. En la ofrenda o altar de los muertos no deben faltar la representación de los cuatro elementos primordiales de la naturaleza: agua, viento, tierra y fuego (en forma de velas).

En la ofrenda también se coloca sal que purifica, copal para que las ánimas se guíen por el olfato y flor de cempasúchitl que se riega desde la puerta hasta el altar para indicar el camino a las almas. Aquí, siempre hay alguno de la familia esperando la llegada de ellas para demostrarle su respeto y compañía.

En definitiva, una fiesta popular dedicada a los que ya no están y en la que confluyen la música, el color y la comida típica de una gran festividad. Entre sus alimentos más típicos se encuentran las calaveras de azúcar y el pan de muertos, dos productos estrella por estas fechas que harán las delicias de los difuntos más golosos.


Datos de interés…

MUSEO DE AMÉRICA
Dirección: Avenida Reyes Católicos, 6. 28040 Madrid
Teléfono: 91 549 26 41 y 91 543 94 37

Horario: De martes a sábado de 9:30 a 15:00 h. y Domingo y festivos de 10:00 a 15:00 h.

Precio: Entrada general: 3,01€, entrada reducida: 1,50€ y tarjeta anual: 24,04€

Transportes: Metro: Línea 3 Moncloa (salida Isaac Peral), línea 6 Moncloa (salida Plaza de la Moncloa), línea 7 Islas Filipinas (salida Gaztambide). Autobuses: 1, 2, 16, 44, 46, 61, 82, 113, 132, 133 y circular

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